Jornada de Formación en el CAF de Salamanca y Zamora

El pasado viernes 24 de marzo, D. Eduardo Isla, responsable de proyectos singulares de iEnergy, presentó el proyecto iAdfin en una jornada de formación organizada por el Ilustre Colegio de Administradores de Fincas de Salamanca y Zamora.

Durante el acto, iEnergy participó como Asesoría Técnica del Colegio presentando a los colegiados asistentes los servicios de los que disponen a través del proyecto conjunto del CAF de Salamanca y Zamora y el CGCAFE (Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas).



Eduardo pudo explicar a los colegiados de Salamanca y Zamora, los pilares fundamentales de los que consta el proyecto:

  • Asesoría Técnica Gratuita dónde, a través de una red de técnicos locales, se resuelven consultas y se da soporte a los colegiados que lo requieran.
  • Plataforma web corporativa, disponible en el área privada de la página web oficial del Colegio de Administradores de Fincas de Castilla y León, donde actualmente está implantado el módulo de eficiencia energética, a través del cual el AFC puede, introduciendo unos datos muy sencillos, conocer el estado energético del inmueble, las carencias del mismo y las soluciones que más se adecuan a cada una de ellas.
  • Informe Técnico, que se facilita al AFC de forma gratuita después de esta simulación, y que contiene una estimación del potencial de ahorro e información específica de las soluciones eficientes y sobre ayudas y subvenciones, que hablaron sobre ventajas e inconvenientes de distintos productos y sistemas disponibles en el mercado. 
Además, como parte del contenido de nuestra presentación, tratamos de dar respuesta aquellas cuestiones que de manera recurrente plantean los administradores colegiados a sus asesores técnicos. Para ello, se contó con la colaboración expertos en Gas Natural:

Víctor Durango, delegado de Gas Natural Distribución de Salamanca y Zamora, que explicó las ventajas de la instalación de gas natural en una comunidad de propietarios.


Desde aquí, queremos agradecer al Colegio de Administradores de Fincas de Salamanca y Zamora, la oportunidad de presentar el proyecto a todos sus colegiados y el cordial trato recibido.

Aislamiento por el exterior: Fachada Ventilada

Si la semana pasada hablábamos del SATE, explicando sus principales características y ventajas, hoy hacemos lo propio con otro sistema de aislamiento por el exterior: la fachada ventilada.

En el sistema de aislamiento tipo fachada ventilada, el acabado final es una pieza resistente (de madera, cerámica, piedra, aluminio, etc.) que se fija al cerramiento existente mediante una subestructura de perfiles habitualmente metálicos, consiguiendo de esta forma, una cámara de aire entre la fachada y el aislante, que se adhiere directamente a la misma. La principal diferencia entre un SATE y un sistema de fachada ventilada radica en esa pequeña separación que existe entre el material de acabado y el aislamiento, que permite una ligera ventilación y evita sobrecalentamientos.

Esquema de colocación de una fachada ventilada. Imagen de Ursa
En una fachada ventilada el revestimiento evita la incidencia directa del sol sobre el aislante. El aire, recalentado detrás de ese revestimiento, debe tener una fácil salida que permita que ese espacio funcione como una cámara que amortigua el calor. El efecto chimenea hace que el aire circule a lo largo de la cámara, contribuyendo a evitar la acumulación de calor y eliminando la humedad producida por la lluvia o la condensación.


Puesta en obra de un sistema de fachada ventilada. Imágenes de Ursa
Cómo resultado de este sistema, se produce una mejora del confort. Los residentes y los usuarios del edificio no solo se benefician de un cerramiento que requiere poco mantenimiento, sino que, además, por sus condiciones de reducción de la humedad y su comodidad, el edificio contribuye de una manera positiva a mejorar la calidad ambiental interior.

Fuente: Trespa, empresa líder en la fabricación de materiales y sistemas de alta calidad para el cerramiento de fachadas, fachadas decorativas y superficies interiores.

Aislamiento por el exterior: SATE

En continuación al post de la semana pasada, en el que explicábamos las ventajas del aislamiento por el exterior, vamos a profundizar en uno de estos sistemas: el SATE.

El SATE (sistema de aislamiento térmico por el exterior) supone la aplicación de un revestimiento aislante sobre la parte exterior de las paredes de cerramiento del edificio, con el fin de corregir los puentes térmicos y reducir los efectos derivados de las variaciones de la temperatura exterior sobre las estructuras y los muros.

Desde un punto de vista tecnológico, este sistema consiste en adosar unas planchas de aislamiento a la fachada y revestirlas con un enfoscado adaptado, impermeable y transpirable, que protege el aislante. Normalmente es un revestimiento final el que se coloca sobre un enfoscado de mortero reforzado con malla de fibra de vidrio. Esta malla es la que permite  dar continuidad al revestimiento y evita que se reflejen las fisuras que se puedan crear.
Esquema de colocación de un sistema SATE. Imagen de Ursa
La clase y espesor del aislante dependerán de la tipologia del edificio (nuevo o existente), de la estratigrafía de las paredes, de su estructura portante (hormigón, ladrillo, hormigón celular, piedra, etc.), de la localización y las normativas vigentes.

Puesta en obra de un sistema SATE. Imágenes de Mapei.
Las ventajas que ofrece este sistema se pueden resumir en una mejora inmediata de las prestaciones energéticas del edificio, que se traduce en un aumento del valor del edificio y a una drástica reducción de los consumos de combustible.

Además, supone una mejora de la habitabilidad y el confort, dado que el aislamiento térmico obtenido resulta determinante para mantener la temperatura de las superficies internas lo más alta posible, limitando significativamente la formación de condensación y de antiestéticos mohos o manchas oscuras.

La instalación de un SATE es técnicamente más sencilla y por lo tanto el coste de su instalación es menor frente a otros sistemas de aislamiento exterior técnicamente más complejos como la fachada ventilada.  Por otro lado, teniendo en cuenta la estética, el sistema SATE permite una continuidad de los paramentos.

Cualquier intervención de aislamiento, para ser eficaz, debe estar correctamente dimensionada y debe ser ejecutada por profesionales cualificados. 

iEnergy presenta en el Colegio de Administradores de Fincas de Salamanca y Zamora la plataforma tecnológica iAdfin




El próximo viernes 24 de marzo tendrá lugar la presentación del proyecto iAdfin ante los Administradores de Fincas Colegiados de Salamanca y Zamora. Durante la jornada, enmarcada en el calendario de formación previsto por el Colegio para este año, explicaremos a los asistentes los servicios de los que disponen  a través del proyecto conjunto del CAF Castilla y León y el CGCAFE (Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas): la plataforma online para comunidades de vecinos eficientes y el servicio de Asesoría Técnica Gratuita.   

Además, con un cierto recorrido ya de la Asesoría Técnica, daremos respuesta a aquellas cuestiones que de manera recurrente plantean los Administradores Colegiados a sus Asesores. Para ello, invitamos a participar a un experto, que hablará en este caso sobre la instalación de gas natural en las comunidades de propietarios.

Aislamiento por el exterior

Tal y cómo venimos haciendo, hoy seguimos analizando las distintas soluciones técnicas que existen para aislar la fachada. Una de estas opciones es aislar el edificio por el exteriormediante sistema SATE o de fachada ventilada, creando una nueva piel.

Aislando las paredes por el exterior se obtiene la eliminación de todos los puntos fríos y aumenta la capacidad de acumulación térmica del edificio. Los muros se calientan, acumulan calor y después lo devuelven al ambiente. Esto hace que las instalaciones puedan funcionar un menor número de horas, con un ahorro de combustible y una reducción de las emisiones contaminantes.

Una ventaja segura del aislamiento por el exterior es la total y definitiva eliminación de los puentes térmicos, es decir, de los puntos críticos (perímetros de los huecos, esquinas, pilares insertados en los muros...) donde es más fácil que se produzcan fenómenos de formación de moho y manchas. Además mejora el aislamiento acústico de las viviendas.

El aislamiento térmico por el exterior, además, se realiza sin molestar excesivamente a los habitantes y no es necesario que deshabitar el inmueble (se trabaja solo por el exterior), colocando el aislante únicamente sobre el exterior del edificio. Por otro lado, es ideal para realizar obras de rehabilitación de las fachadas del edificio, dado que la igualación térmica evita las tensiones físicas en la estructura del cerramiento e impide la formación de nuevas fisuras.

Como inconveniente tendría que es una solución para el edificio, no es una solución que pueda aplicarse a cada vivienda por separado sino que requiere del consenso de la junta de propietarios.

El sistema SATE y la fachada ventilada son los dos sistemas más empleados en rehabilitación. Su principal diferencia radica en el tipo de acabado que protege el aislante de la intemperie.
























El sistema SATE consiste en adosar unas planchas de aislamiento a la fachada y revestirlas con un enfoscado adaptado, capaz de adherirse al nuevo soporte.

La fachada ventilada se ejecuta de manera similar, pero su revestimiento se compone de piezas que se colocan ligeramente separadas del aislamiento, quedando entre aislamiento y acabado una pequeña cámara que amortigua los cambios de temperatura exteriores.

Aislamiento por el interior

En anteriores ocasiones hemos visto que en arquitectura existen distintas soluciones técnicas para aislar la fachada. Una de estas opciones es aislar las paredes por el interior de los ambientes. 

Una forma de aislar por el interior es la que se conoce como trasdosado interior, un sistema que consiste en colocar un aislamiento por el interior de la vivienda con una terminación de panel de yeso laminado, atornillado a una estructura de chapa previamente instalada.

Esquema de colocación de un trasdosado interior. Imagen de Ursa

Este tipo de aislamiento 
permite mantener inalteradas las características arquitectónicas externas, es más económico porque no necesita andamios y es seguramente la mejor solución para edificios en los que no haya acuerdo por parte de todos los vecinos, ya que la decisión de aislar con trasdosado corresponde exclusivamente al propietario de la misma.

Entre sus ventajas, se puede destacar la flexibilidad que ofrecen materiales aislantes como la lana mineral, que permite el paso de instalaciones sin necesidad de efectuar rozas, y la facilidad de instalación que supone el montaje "en seco" acelerando los trabajos de rehabilitación. Otra de sus ventajas es que, además de ayudar a reducir las facturas energéticas, supone una mejora del aislamiento acústico y un aumento de la resistencia al fuego.


Puesta en obra de un sistema de trasdosado interior con lana mineral Ursa Terra










El principal inconveniente de este tipo de aislamiento consiste en el hecho de que no elimina por completo los puentes térmicos, aunque evita los que puedan existir en pilares y contornos de aperturas. Además, necesita una atenta verificación higrométrica para no crear o agravar los fenómenos de condensación en el interior de los muros.

Por otra parte, añadiendo un estrato a las paredes por el lado interior, se reduce el volumen del local, y, por lo tanto, el espacio habitable, forzando la adecuación de las instalaciones eléctricas y de los eventuales radiadores de la instalación de calefacción.