15 Consejos para ahorrar energía en casa


¿Hay algo que podamos hacer con el aumento del precio de la electricidad? ¿Podemos ahorrar energía y dinero en nuestros hogares sin renunciar al confort? La respuesta es sí. A continuación os damos 15 consejos que os ayudarán a consumir menos energía y ahorrar en la factura de la luz.


1. Ajustar la potencia
Buena parte de lo que pagas en tu factura es la potencia contratada, por eso es fundamental controlar cuánta potencia contratas. Si en tu casa nunca han saltado los plomos, ni siquiera cuando pones a la vez la lavadora, el horno, el lavavajillas... Puede ser que tengas margen para contratar menos potencia de la que estás pagando. 


2. Apostar por la Discriminación horaria
Una tarifa con discriminación horaria es la mejor manera de ahorrar para casi todos los hogares. Te interesa si eres capaz de concentrar al menos el 30% de la luz que consumes en horario valle (desde las 22 horas hasta las 12; desde las 23 a las 13 en verano). Con este tipo de tarifas y adaptándote a los horarios, podrás reducir drásticamente el gasto en energía.


3. Apagar aparatos en stand-by
El consumo silencioso de los aparatos que están "apagados-pero-encendidos" te sale más caro de lo que crees. Apagar todo lo que se queda en stand-by (teles, ordenadores, videoconsolas...) significa ahorrar un 10% de todo lo que consumes. 


4. Ajustar el gasto en calefacción
Una temperatura en casa de 19ºC a 21ºC es razonable. Por la noche es mejor que en los dormitorios baje un poco: entre 15ºC y 17ºC.
  • Cada grado de más supone un incremento del 7% en el consumo. 
  • Un buen mantenimiento de la caldera puede ahorrarte hasta un 15% al año.
  • Los radiadores deben estar limpios y sin muebles que los tapen (dificulta la difusión del aire caliente).
  • Los radiadores tienen que purgarse al comienzo de la temporada, en otoño, para que no tengan aire dentro (dificulta la transmisión de calor desde el agua al aire exterior).

5. Usar con inteligencia los electrodomésticos
Eligir los programas que funcionan a temperaturas bajas (al calentar el agua es cuando más consumen).
  • Lavadora: temperaturas entre 40ºC y 60ºC implican un ahorro del 40% en luz.
  • Lavavajillas: los programas Eco funcionan a unos 50ºC.  
  • Frigorífico: habrá que cuidar bien dónde esta instalado (alejado de las fuentes de calor, con espacio suficiente), e intentar no poner demasiado frío el termostato.

6. Aislar adecuadamente el hogar
Para conseguir un consumo eficiente de la energía es importante controlar las posibles fugas de aire que haya en ventanas, puertas e incluso alrededor de extractores o conductos de ventilación. Para determinados escapes es mejor dejarlos en manos de profesionales, pero tú también puedes solucionar algunas fugas sencillas y sellarlos con una pistola de silicona o un poco de masilla e impedir que el aire entre o salga.  


7. Reemplazar las bombillas tradicionales
Las lámparas halógenas utilizan 10 veces más electricidad que las bombillas de bajo consumo o las LED. Son más caras, pero se amortizan mucho antes de que termine su vida útil (entre 8.000 y 10.000 horas). Es uno de los cambios más sencillos que se puede hacer.


8. Utilizar cortinas y alfombras
Tanto el frío como el calor se transmiten a través de las ventanas y suelos. Durante el invierno, utilizar cortinas y alfombras para eliminar los puntos fríos puede suponer un ahorro de hasta un 25% en la factura de la calefacción. Varios estudios han demostrado que el espesor y la amortiguación inferior es más importante que el tipo de material de las mismas, además de ayudar al acondicionamiento acústico de la vivienda. 
Cuando acaba el frío, se puede conseguir un importante ahorro en aire acondicionado y uso de ventiladores manteniendo la casa fresca y protegida del sol echando cortinas y persianas durante el día y abriéndolas cuando caiga el sol.   


9. Desenchufar siempre que sea posible
Apagar todo aquello que consuma energía cuando no se esté usando. No vamos a desenchufar la nevera, está claro, pero sí podemos hacerlo con la pantalla del ordenador, la televisión o el ordenador.


12. Lavar con agua fría
Los detergentes modernos están formulados para quitar la suciedad y las manchas aceitosas de la ropa incluso en agua fría. Además, a estas temperaturas, los tejidos y los colores de las prendas aguantarán más tiempo. 


13. Bajar el calentador de agua
A menudo, los fabricantes de calentadores establecen la temperatura media del agua en unos 60 grados centígrados. Bajando la temperatura a unos 40 grados y regulándola con agua fría para fregar o ducharnos, notaremos como ahorramos energía y dinero.


14. No calentar ni enfriar la casa cuando esté vacía
Lo recomendable es programar el termostato para que empiece a enfriar o calentar la casa unos 20 minutos antes de que lleguemos. Dejar la calefacción encendida o el aire puesto durante horas si no vamos a estar es una de las formas más comunes de desperdiciar energía y malgastar una gran cantidad de dinero.


15. Fijarnos a la hora de comprar nuevos aparatos
Si vamos a comprar un electrodoméstico nuevo, lo ideal sería apostar por la clase energética más elevada posible. Puede ser una inversión un poco mayor, pero lo amortizaremos rápidamente.

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