Una vivienda de Consumo Energético Casi Nulo (ECCN) en Zaragoza



Inicialmente no se había demandado ningún requerimiento de eficiencia energética, pero el diálogo entre propiedad y arquitectos puso este objetivo sobre la mesa.


Desconocimiento del concepto ECCN 

El principal obstáculo a superar fue el desconocimiento del concepto ECCN (Edificio de Consumo Casi Nulo) , tanto por parte del usuario como de las constructoras, operarios e industriales.

Según Anna Manyes, Energy Design Center de la marca de aislamiento, “esta vivienda, sin llegar a ser pasiva, es un claro ejemplo de edificio de consumo casi nulo. Combina soluciones pasivas* efectivas con una instalación de climatización eficiente. Se ha demostrado que utilizando materiales y técnicas estándar, se obtiene unos muy buenos resultados en cuanto a confort, ahorro energético y seguridad. Nos encontramos entonces frente a un proyecto que cumple los requisitos de ECCN”.


*Estos criterios son: súper aislamiento en paredes, suelos y cubierta, orientación de la casa para aprovechar la radiación del sol y la ventilación mediante un recuperador de calor, ventilación cruzada durante el verano, eliminación de puentes térmicos, estanqueidad de la edificación, y puertas y ventanas de alta precisión.


Según el arquitecto del proyecto, Ferrán Calzada, del Estudio Ingennus, “En el 2020 todos los edificios privados deberán ser ECCN, y la construcción se deberá ir adaptando de manera gradual para conseguir este objetivo. Para ello necesitamos que en 2017 y 2018 la normativa española ponga las bases para cumplir estos objetivos.”

Imagen de la vivienda. Fuente: Rockwool



Los requisitos para conseguir una óptima seguridad y confort 

El primer requisito es la correcta definición del proyecto, realizar un proyecto donde estén controlados todos los puentes térmicos* así como las infiltraciones. De manera, que la depurada definición de éste, ha sido la principal herramienta para conseguir el máximo confort.

*el Código Técnico de la Edificación define puente térmico como aquella zona de la envolvente del edificio en la que se evidencia una variación de la uniformidad de la construcción, (...) que conlleva una minoración de la resistencia térmica respecto al resto del cerramiento.


SATE, desde el aislamiento al revestimiento

Para la ejecución de este proyecto se confió en el aislamiento de lana de roca. Se utilizó un sistema de aislamiento por el exterior (SATE), y una capa de aislamiento extra en los trasdosados interiores.  El Sistema SATE, con 12 cm de espesor, ha servido para solucionar los puentes térmicos de la vivienda.


El SATE es una solución excelente tanto para proyectos de nueva construcción como para rehabilitación de edificios existentes. Combina la estética con las prestaciones inigualables que ofrece la lana de roca, mejorando considerablemente sus prestaciones térmicas y acústicas, seguridad contra el fuego y transpirabilidad para un ambiente interior más saludable. Además su fácil instalación ahorra tiempo y costes de instalación de los clientes.


Según, Ferrán Calzada, “a partir de este proyecto hemos empezado a utilizar SATE en vivienda plurifamiliar, en edificación con calificación energética A, que requieren de este tipo de productos para solucionar la envolvente. Actualmente, estamos realizando edificios plurifamiliares con este producto porque se puede resolver la envolvente con un coste muy competitivo.”


El 4 en 1

La gama de productos utilizada destaca por el “4 en 1”, una combinación única de beneficios obtenidos gracias a la lana de roca. Aparte de las grandes ventajas de aislamiento térmico, protege contra el fuego, ya que es ignífuga; actúa como aislante acústico proporcionando confort; ofrece una gran durabilidad, lo que garantiza sus prestaciones a lo largo de su vida útil, y además, se trata de un material sostenible, natural y 100% reciclable.



Fuente: ROCKWOOL, Empresa líder que ofrece avanzados sistemas de aislamiento para edificios

Crear un ‘ecobarrio’ con fachada ventilada


A lo largo del río Thiou, donde antes hubo una fábrica de papel, un ambicioso proyecto de renovación urbana de 45.000 metros cuadrados, fuertemente centrado en el respeto al medio ambiente, está trayendo nuevas viviendas y actividad económica. El distrito ‘Les Passerelles’ en Cran-Gevrier trae nueva vida a un antiguo solar industrial.

Los arquitectos AER asumieron la tarea de diseñar dos bloques residenciales multifamiliares en el sector norte de este ‘eco - distrito’. Los arquitectos Arnaud Lavier y Frédrique Blanchard, se asociaron con los diseñadores Thomas Gadesaude e Yvan Debrosse, así como con urbanistas y paisajistas para construir los dos edificios residenciales. 

Fuente: Trespa


Los arquitectos se inspiraron en el campo que rodea los edificios. Una vegetación natural divide el sector norte y el sector sur del lugar. Cerca de la entrada del norte, árboles de gran altura demarcaran una zona peatonal. Entre los dos edificios, se ha construido un jardín. Cada residencia es parte de una armonía global y una coherencia del lugar que perdura en el tiempo, según una declaración publicada por los arquitectos.


Un juego único de luz y sombra

El equipo entendió que se requería un aspecto sobrio, en consonancia con el respeto por la naturaleza que caracteriza el proyecto. Los edificios también tenían que reflejar la historia y la vegetación de este lugar único. Cobran vida con destacados elementos como galerías y terrazas, que rompen con su masa y verticalidad. Los jardines abiertos en el centro comercial y el paseo por el Thiou son accesibles a todos los residentes", explica el diseñador Arnaud Lavier. “Una transparencia visual del centro comercial a las riberas del Thiou fue uno de los principales objetivos.” 

Fuente: Trespa


Para lograr esto, cada edificio es más pequeño que el anterior y los colores cambian de un edificio a otro, creando un efecto de atenuación natural hacia el río. Para la coherencia visual, la base de cada edificio es tratada de manera similar. Se deja filtrar luz natural a través de los locales cubiertos en la parte posterior. Arnaud Lavier: “El efecto logrado con las placas de fachada ventilada crea una llamativa animación visual por medio de reflejos. Esto permite un único juego de luz y sombra entre los edificios residenciales y la naturaleza que los rodea.” 

Fuente: Trespa


La fachada ventilada es una de las mejores opciones para aislar un edificio. En este sistema de aislamiento, el acabado final es una pieza resistente (de madera, cerámica, piedra, aluminio, etc.) que se fija al cerramiento existente mediante una subestructura de perfiles habitualmente metálicos, consiguiendo de esta forma, una cámara de aire entre la fachada y el aislante, que se adhiere directamente a la misma. 

La principal diferencia entre un SATE y un sistema de fachada ventilada radica en esa pequeña separación que existe entre el material de acabado y el aislamiento, que permite una ligera ventilación y evita sobrecalentamientos.

Fuente: Trespa, empresa líder en la fabricación de materiales y sistemas de alta calidad para el cerramiento de fachadas, fachadas decorativas y superficies interiores.